Tener este Mercedes-Benz CL500 de 2005 en mi garaje es mucho más que poseer un vehículo; es la materialización tangible del coche que fue el coche de mis sueños cuando era joven. Cada vez que lo miro, veo el cierre de una era dorada, pues este chasis C215 se erige como el último gran testamento del legendario diseñador Bruno Sacco. Sus trazos limpios, esa inconfundible silueta sin pilar B y su elegancia sobria son la firma final de un genio que definió la estética de Stuttgart durante décadas.
— Teodor Nita —




Ficha Técnica
Mercedes-Benz CL500
2005