Es un coche que nunca ha sido restaurado y que era el coche de diario hasta hace unos pocos años. Usado para ir a trabajar, aparcado en la calle, como si de un utilitario se tratase. Nunca ha dado ni un fallo, ni una avería, únicamente ha necesitado su mantenimiento ordinario. Ahora es el coche de los fines de semana, de salir a pasear y disfrutar del aire en una tranquila ruta por carreteras y pueblos olvidados.
— Álvaro San Julián Garrido —



Ficha Técnica
BMW 325i cabrio
1987