Podría pasar por un Serie 3 más… y ahí está su gracia. Cuatro puertas, presencia elegante y un color que dice más de lo que aparenta. Pero lo importante no se ve: se siente al volante. Es un coche que no necesita llamar la atención. Prefiere sorprender cuando nadie se lo espera. Discreción por fuera, carácter por dentro.
— Adrián Águila de Mingo —




Ficha Técnica
BMW M3 Berlina
1996