Mi pasión por el Toyota Celica nace de una mezcla de sueños, recuerdos y esfuerzo personal. Lo compré en Madrid, siendo de origen, con la ilusión de convertirlo en algo propio. Poco a poco lo fui poniendo a mi gusto, cuidando cada detalle y dándole mi identidad. Tenía muchas ganas de tener este coche porque para mí tiene un gran valor sentimental. El Toyota Celica marcó mis inicios en los juegos de PlayStation, donde pasé horas soñando con conducirlo.
— Rafael García Ruiz —




Ficha Técnica
Toyota Celica t23
2001