Antes de tener un M3, los coches me gustaban sin más, pero no entendía lo que realmente transmiten. Todo cambió cuando empecé a vivirlos de cerca, especialmente los M3. Con el tiempo aprendí a fijarme en cada detalle: el sonido, cómo empujan, cómo se sienten en cada curva… Dejaron de ser solo coches para convertirse en algo que se vive de verdad. Ahora los M3 forman parte de mí. No solo me gustan, los entiendo y los disfruto como nunca pensé que lo haría.
— Cristina Hernando Martin —




Ficha Técnica
BMW M3
2004