El año pasado participé con mi giulietta QV, un coche al que amaba, pero la vida me "forzó" a tener que cambiar de coche y despues de mucho buscar llegó a mí éste Abarth, su anterior dueño lo tenía muy cuidado, con modificaciones, recién pintado... Y era alfista, en cuánto que se enteró de que andaba buscando un Abarth a cambio de mi QV no se lo pensó y yo tampoco me hice mucho de rogar. Cada vez que veo el Abarth se me cierra un poco más la herida de mi Giulietta, no es su reemplazo, pero cura.
— Gabriel Arévalo —




Ficha Técnica
Abarth 500
2009