Fue el gran aliado del pequeño negocio. Su rasgo más distintivo era la ausencia de cristales traseros, sustituidos por paneles de chapa para cumplir la normativa fiscal de carga. Al no tener asiento posterior, ofrecía un espacio diáfano con piso de madera. Con sus icónicas puertas de apertura inversa, fue la herramienta clave de panaderos y mensajeros. Hoy es una pieza de coleccionista extremadamente rara, pues la mayoría acabó en el desguace tras años de duro trabajo urbano.
— VICTOR BAREA NIETO —




Ficha Técnica
SEAT 600 n comercial
1962