No todos los M3 empiezan igual. Este empieza a cielo abierto. El Calypsorot, el sonido del seis cilindros y la sensación de conducir sin techo convierten cada salida en algo especial. No hace falta ir rápido para entenderlo. Es un coche para disfrutar sin prisa, para escuchar el motor y sentir el aire. Para recordar que, a veces, menos es más.
— Adrián Águila de Mingo —




Ficha Técnica
BMW M3 286 Cabrio
1995